miércoles, 14 de febrero de 2018

COMENTARIO DE UN TEXTO POÉTICO


Como estudiamos en el tema de los géneros literarios, la lírica, junto con la épica, es el origen de la literatura en todas las culturas y ya  Platón la definió como el género que transmite el mundo interior del poeta, la literatura no mimética, aquella que no imita a la realidad, frente a la épica o el drama. Esta característica es lo que confiere a los textos poéticos su complejidad a la hora de analizarla, pues es en la lírica donde el lenguaje literario se configura en toda sus posibilidades creativas para un texto que se aleja de lo objetivo en el afán o necesidad de, incluso, buscar lo absoluto de la Belleza, la Verdad, la Eternidad…

¿Qué es la poesía? Es imposible acaparar el universo poético en una definición teórica y pragmática de manual. Al concepto de lírica, de poesía,  nos acercaremos a través de la competencia lectora poética y de la capacidad, mucho más intuitiva y sensitiva que teórica, de captar la sutileza, la impresión, la sugerencia, las sensaciones y evocaciones que nos produce un poema, sin pretender descubrir la razón última del texto poético, eso es algo que solo compartirá el autor-a. 

Leer es disfrutar, pero a nosotros se nos exige un nivel de análisis a partir de la lectura donde tenemos que demostrar dos cosas: competencia lectora para descifrar y competencia en contenidos curriculares que aplicar al análisis. 

Para hacer este ejercicio os voy a proporcionar unas pautas generales, teniendo en cuenta que comentar no es seguir una plantilla y que la mejor manera de redactar comentarios originales y sustanciosos es leyendo modelos y haciendo prácticas.

1.    LECTURA ATENTA DEL TEXTO.

2.    LOCALIZACIÓN: sitúa el texto dentro de la obra a la que pertenece, y ésta dentro de la trayectoria del escritor.  Emplaza al autor en el movimiento literario concreto de su época.

3.    DETERMINACIÓN DEL TEMA. Indica el tema del texto, que debe recoger la idea central. Recuerda que el tema debe resumirse de manera concisa y sencilla.

4.    DETERMINACIÓN DE LA ESTRUCTURA. Delimita la estructura interna del texto, indicando los apartados del mismo según los temas específicos (o subtemas) que en él se desarrollen, y que no tienen por qué coincidir necesariamente con la división en estrofas. Lo importante es que el criterio quede claro y muestre la evolución del tema principal en el texto.

5.    ANÁLISIS DE LA FORMA PARTIENDO DEL TEMA. Teniendo en cuenta la estructura interna que has delimitado en el apartado anterior, procura ahora localizar en el texto los recursos estilísticos que sobresalgan y coméntalos en relación al tema (nunca deben aparecer como una relación de figuras estilísticas sin que aportes nada al comentario). En el análisis de la forma también pueden ser relevantes aspectos léxicos o gramaticales: el tipo de vocabulario, las formas verbales, los pronombres… Una vez que tengas determinados estos rasgos, redacta de manera coherente y clara de qué manera crees que contribuyen a afianzar y darle fuerza expresiva tanto al subtema de cada apartado como, sobre todo, al tema principal del texto.

6.    CONCLUSIÓN.  Haz un balance o síntesis de tus observaciones, reduciéndolas a sus líneas más generales. Conviene contrastar de forma breve lo que dice el autor y lo que quiere decir. Redacta tu impresión personal, teniendo en cuenta en todo momento que ésta debe ser sincera, modesta y firme. Trata de huir de clichés y de fórmulas hechas o demasiado generales, así como de la pedantería o la ignorancia. Lo interesante es siempre tratar de enjuiciar el texto por el interés que pueda tener.

No delimites en el comentario estos apartados, elabora una redacción coherente y cohesionada, estos pasos son una guía, NUNCA una plantilla a rellenar con teoría que no guarde relación estrecha con el texto. 


domingo, 4 de febrero de 2018

EL GÉNERO DRAMÁTICO


El teatro, tal como lo entendemos actualmente, tiene su origen en la Antigua Grecia,  en los festejos que estos dedicaban durante el mes de marzo a Dionisos −dios del vino, la inspiración, el delirio místico”−, con tumultuosas procesiones en las que se entonaban himnos dedicados a la divinidad. Algunos estudiosos creen que las representaciones teatrales derivaron de esos cantos y de esas procesiones en las que algunos participantes se disfrazaban con máscaras para evocar a los genios de la tierra y la fecundidad. Otros creen que las fiestas dionisíacas sólo fueron el marco en el que se integraron con el tiempo representaciones dramáticas regulares.

Las primeras representaciones contraponían un actor que explicaba acontecimientos de forma narrativa a los espectadores y un coro que comentaba el relato, aconsejaba a los personajes de la historia, veía venir lo que pasaría... Con el tiempo se introdujeron un segundo y un tercer actor, lo que permitió tener al mismo tiempo en escena varios personajes que se dirigían al público pero que también dialogaban entre ellos. El diálogo se acabó convirtiendo en el rasgo característico del teatro al enfrentar personajes y ser el vehículo de la acción dramática.

La palabra dramático proviene de “drama”; esta palabra corresponde al nombre genérico de toda creación literaria en la que un artista llamado dramaturgo concibe y desarrolla un acontecimiento dentro de un espacio y tiempos determinados. Los hechos se refieren a personas o caracteres que simbolizan en forma concreta y directa un conflicto humano.

La obra dramática ha sido creada para ser  interpretada por actores frente a un público, pudiendo estar escrita en prosa o en verso o combinando a ambos.

En una obra teatral es preciso diferenciar dos realidades:

a)  El teatro como texto literario, creado y escrito por un dramaturgo y dirigido a un público en general.

b)   El teatro como espectáculo, como representación, es decir, como ejecución escénica llevada a cabo por un director (que adapta a sus inquietudes estéticas el texto del autor) con la finalidad de que sea captado por un público concreto que asiste a la representación: el espectador.

A diferencia de otras formas literarias, en el discurso dramático no hay intermediarios (“yo lírico”, “narrador”) entre el espectador y el desarrollo de la acción teatral.

1. ELEMENTOS DEL UNIVERSO DRAMÁTICO:

a) LA ACCIÓN: es la serie de acontecimientos producidos en función del comportamiento de los personajes.

Estructura interna de la acción: La acción se estructura en torno a cinco momentos que configuran la tensión dramática:

. Presentación, tanto de personajes como de motivos temáticos.
. Desarrollo de las oposiciones previstas.
. Intensificación del conflicto que conduce al
. Clímax  o momento culminante del desarrollo dramático, que desemboca en el
. Desenlace o solución del conflicto planteado. 

A estos elementos hay que añadir otros que no aparecen en todas las obras:

· Momentos excitantes (ponen en marcha la acción después de la presentación)
· Momentos retardantes (detienen el desenlace)
· Anticlímax (el conflicto producido por la situación y los personajes parece llegar a un fin que no era el que se preveía).

Estructura externa: se distinguen tres elementos:

. Actos: se establecen en función del tiempo y del desarrollo de la acción. La distinción entre los actos y el paso de uno a otro en la representación se señala de diversas maneras: caída del telón, intervención del color, cambio de luces, etc.

. Cuadros: se establecen en función  de los cambios espacio, de ambiente o época. A cada cuadro le corresponderá, por lo general, un cambio de decorado.

. Escenas: se corresponden con los períodos de tiempo y el lugar en los que intervienen los mismos personajes. El paso de una escena a otra viene determinada por la entrada o salida de alguno de los personajes.

b) LOS PERSONAJES: llevan a cabo la acción dramática a través del diálogo. Atendiendo a su importancia en el desarrollo de la acción, los personajes pueden ser:

. Protagonista (s). Es el personaje principal que lleva el peso de la representación.

. Antagonistas. Son los personajes  de la obra que están en conflicto u oposición (generalmente con el protagonista).

. Personajes secundarios. Son los que, con sus acciones, ayudan o se oponen a los personajes principales.

c) LA SITUACIÓN O TENSIÓN DRAMÁTICA: es la reacción del espectador ante un acontecimiento inminente de la obra. Los dramaturgos suelen acumular los elementos culminantes de la acción dramática en las escenas finales de cada acto. La tensión dramática ayuda a que la representación se proyecte intensamente hacia el público y que este mantenga toda su atención en lo dramatizado hasta el desenlace de la obra.

. AMBIENTE: atmósfera particular que envuelve a los personajes y a la acción dramática. El ambiente se crea tanto con recursos materiales (vestuario, escenografía, luminotecnia, etc.) como por la mímica y la forma de hablar de los personajes.

. REPRESENTACIÓN: constituye el momento culminante del espectáculo teatral.


2. CONSTITUYENTES FUNCIONALES DE LA ACCIÓN DRAMÁTICA

Son los elementos que permiten que el mundo dramático sea comunicado al espectador. Los principales son:

· El diálogo: es el elemento esencial de la obra dramática, ya que los personajes no pueden existir más que a través de su palabra. 

Al lado del diálogo cobran mucha importancia los silencios (informaciones que ocultan los personajes pero que son  fácilmente deducibles por el espectador).

· El monólogo: es el discurso de un personaje que, al no dirigirse directamente a un oyente que se encuentre sobre el escenario, no aguarda respuesta.  Sirve para caracterizar a los personajes y por tanto posee un gran valor psicológico, al ser una herramienta de instrospección. En ese sentido, son famosos los monólogos de las obras de Shakespeare, como en Hamlet. El monólogo puede encubrir en realidad un diálogo que efectúa un personaje consigo mismo o que proyecta sobre un ser inanimado o desprovisto de razón: una mascota, un cuadro, una planta, una fotografía, etc.

· El aparte: son palabras dichas en voz baja y con disimulo que sólo puede oír el espectador. Es un recurso empleado fundamentalmente en las comedias.

·  El coro: es una especie de personaje colectivo que puede desempeñar diferentes funciones: ser la conciencia o los recuerdos del personaje que habla; predice acontecimientos que ocurrirán más tarde; actúa como narrador o refleja reflexiones del autor; encarna a una comunidad.

·  Las acotaciones: son  los textos destinados a describir el escenario dramático, las acciones, los gestos de los personajes, etc. No debe ser pronunciado por los actores y en el texto dramático va con diferente letra que el texto propiamente dicho.

. La mímica: aunque el componente lingüístico constituye una parte esencial en la obra teatral, no es el único. Los gestos son elementos de refuerzo expresivo con los que el actor matiza aquello que dice para hacerlo más verosímil.

3. ELEMENTOS DE LA REPRESENTACIÓN TEATRAL.

EL ACTOR-LA ACTRIZ. La presencia del actor en el escenario ha tenido una evolución, desde presentarse ante el público con una máscara (prosopón), hasta la cara descubierta. Es un intérprete y un caracterizador del texto dramático, que tiene como propósito hacer vivir el personaje, transmitir sus emociones, pensamientos, sensaciones. Deberá mover la emotividad del espectador y ponerse al servicio de la actuación.

EL DIRECTOR-A: Así como el actor es el intérprete del personaje; el director interpreta la obra, coordina el trabajo de equipo entre los actores, los músicos y el escenógrafo. Asume la responsabilidad de la realización del espectáculo. Una puesta en escena pude tener años de investigación por parte del director que garantice el éxito de la puesta en escena.

LA ESCENOGRAFÍA Y LA MÚSICA. La acción dramática se realiza en el espacio escénico. El escenario tiene una distribución doble: La interna donde se realiza la representación y la externa desde donde el espectador observa; esto con la finalidad de crear una línea que separa a los actores del público. o En la escenografía el director y el escenógrafo ambientan la acción dramática, con muebles, esculturas, elementos arquitectónicos, plantas, es decir crean la atmósfera de cada uno de los momentos de la obra. Organizan también la distribución de los actos y las escenas. La música por su parte tiene por objetivo crear estados anímicos de acuerdo al matiz que requiere la obra. De ahí la importancia en la selección pertinente de la música, sobre todo cuando la obra de teatro se representa con danza, para sincronizar los movimientos escénicos, el tono y el ritmo con la historia.

· Otros constituyentes son: el vestuario, la luminotecnia.

4. PRINCIPALES GÉNEROS TEATRALES

El teatro adoptó ya en sus orígenes dos formas diferenciadas: la Tragedia y la Comedia. A estos dos géneros teatrales mayores vendría a sumársele en el s. XIX el Drama, cuyo antecedentes hay que buscar en la tragicomedia renacentista y la mezcla de géneros que se dio en el teatro español del Siglo de Oro o en el teatro Isabelino inglés.

TRAGEDIA: En las tragedias los personajes protagonistas suelen ser reyes, héroes, semidioses…, personajes elevados en general que se ven enfrentados a un destino adverso contra el que se revelan, a veces con orgullo y desmesura (hybris) y otras de forma heroica y ejemplar. En cualquier caso, el destino les acaba encaminando inexorablemente hacia la muerte y la destrucción. El estilo lingüístico es elevado y grandilocuente dada la seriedad del tema. La gran época de la tragedia corresponde a la Grecia y la Roma clásicas con Esquilo, Sófocles, Eurípides y Séneca. Shakespeare y otros autores ingleses y franceses como Corneille y Racine la renovaron en los siglos XVI y XVII. A partir del s. XIX, la tragedia adopta la forma de drama y, en lugar de enfrentar a los personajes con una fuerza ciega contra la que no pueden luchar, los enfrenta con conflictos morales, consigo mismos, con sus pasiones, temores y fracasos o con el sinsentido de la existencia humana.

COMEDIA: En las comedias los personajes protagonistas suelen ser hombres y mujeres comunes, a menudo ridiculizados o caricaturizados, que son puestos en situaciones absurdas o irrisorias para diversión de los espectadores. El desenlace de las comedias suele ser feliz y optimista. Su fin es conseguir la risa del público y el reconocimiento de ciertos vicios, defectos y lacras sociales cuando no la crítica a determinadas personas e instituciones; el enredo y equívoco de las situaciones, son característicos de este género teatral cómico. El autor griego Aristófanes llevó este género a su plenitud en el s. V a. de C. Plauto y Terencio lo desarrollaron en Roma. Shakespeare, Lope de Vega, Molière… lo hicieron entre los siglos XVI y XVII. Desde el siglo XIX  es, junto con el drama, el género teatral con más vitalidad.

DRAMA: La pretensión del drama es ser un reflejo de la vida, de personajes, situaciones y conflictos cercanos a los vividos por los espectadores. A veces tiende a la gravedad y pesimismo de la tragedia y otras al tono más amable de la comedia. En el s. XIX autores como Chejov o Ibsen confirieron al drama una gran profundidad simbólica y ética. 

Los géneros dramáticos menores. Tienen esta consideración aquellas obras de corta duración (un acto) que, por lo general, servían para entretener y divertir al público en los descansos (entreactos) de las comedias o tragedias.

EL AUTO SACRAMENTAL. Es el subgénero menor más antiguo de todos. Surge en la Edad Media y sus metas eran difundir la fe y moral cristianas y dar a conocer episodios de la Biblia al pueblo, que no sabía leer y, por tanto, no podía acceder a las Escrituras. Se representaba en fechas señaladas, como el Corpus Christi o Navidad, ya fuera en las iglesias o las plazas de las ciudades y pueblos. El más significativo y antiguo que se conserva en castellano es el Auto de los Reyes Magos, que narra cómo los tres Reyes se encuentran en su camino para adorar al niño Jesús recién nacido:

PASO: Pieza dramática de breve duración, asunto sencillo y tratamiento cómico, que antiguamente se intercalaba entre las partes de las comedias. El paso, denominado así por Lope de Rueda en el siglo XVI (El rufián cobarde; Carnudo y contento), está considerado como el precursor del entremés y se caracteriza por su lenguaje realista.

ENTREMÉS: Pieza teatral cómica, en un solo acto y de trama jocosa; surgido en España, en el siglo XVI; los entremeses eran representados en los intermedios de las jornadas de una obra. En el siglo XV, el término "entremés" se aplicaba en los festejos de cortes y palacios, a distintos torneos y danzas que se ejecutaban acompañadas de coros líricos. El viejo celoso o El retablo de las maravillas, ambos de Miguel de Cervantes.

SAINETE: Pieza jocosa de corta duración −inferior a un acto− de carácter y argumento popular, en la que se ridiculizan los vicios y convenciones sociales; derivado del entremés y con o sin canciones. Su rasgo particular, que lo diferencia de los demás subgéneros menores, es el costumbrismo; es decir, el hecho de que sus historias reflejaban las formas de hablar y comportarse de regiones muy concretas de España (Andalucía, Castilla, Valencia...). El mejor ejemplo lo tenemos en los sainetes de los hermanos sevillanos Álvarez Quintero.

FARSA: Pieza cómica destinada a hacer reír. La diferencia entre la farsa y la comedia reside en que los personajes y las situaciones de la farsa son muy inverosímiles, tendentes a la exageración; la comedia presenta una trama convincente y próxima a la realidad. Eloísa está debajo de un almendro; Cuatro corazones con freno y marcha atrás de Enrique Jardiel Poncela. La zapatera prodigiosa de Federico García Lorca.

EL ASTRACÁN: es una forma teatral de carácter cómico frecuente en el primer tercio del siglo XX. Su finalidad es buscar la risa en el público a partir de situaciones disparatadas, burdos juegos de palabras, equívocos o chistes. La venganza de Don Mendo de Muñoz Seca.

PARODIA. Se trata de una obra que, valiéndose de la ironía, pretende trasnformar una pobra anterior. Tienen como finalidad, por tanto, hacer una burla de la obra recreada.

5. EL TEATRO CONTEMPORÁNEO

Abarca las obras teatrales del siglo XX, cuando el género se alineó con los movimientos artísticos modernos (vanguardistas), orientándose hacia el simbolismo y la abstracción.
Durante el siglo XX se diversifican los estilos, que van en evolución junto a las corrientes artísticas de vanguardia, se hace énfasis en la dirección artística y en la escenografía, en el carácter visual del teatro y no sólo el literario, existe una mayor profundización psicológica que modifica el gesto, la acción y el movimiento, se dejan de lado las tres unidades clásicas e inicia el teatro experimental, que apunta netamente hacia el espectáculo y las manifestaciones de culturas antiguas, el director teatral recobra el protagonismo y algunas veces es artífice de distintos puntos de vista en la puesta en escena. Surgen movimientos como el realismo poético, el teatro de la crueldad, el teatro épico, el teatro del absurdo el cual se encuentra ligado al existencialismo y los Angry young man (jóvenesiracundos) de simbología inconformista y antiburgués, dentro de estos movimientos encontramos a Luigi Pindarello, Tennessee Williams, Arthut Miller, John Boynton Priestley, Federico García Lorca, Antonio Buero Vallejo, entre otros.

5.1 MOVIMIENTOS DENTRO DEL TEATRO CONTEMPORÁNEO

Teatro épico: Este tipo de teatro busca llegar un distanciamiento en lugar de una identificación emocional, este distanciamiento permite la racionalización y la reflexión, quien desarrolla este teatro es el pote dramaturgo y director alemán Bertolt Brecht, y la mayoría de temas a tratar son de corte social, Brecht incorpora diferentes recursos como la música, el verso en los parlamentos, el desdoblamiento del actor (un mismo actor representando diferentes personajes), personajes genérico (los personajes no tienen nombre propio, por esto se le llama como él, ella, uno o dos) y la incorporación del público, todo esto con el fin de lograr el distanciamiento de una manera adecuada.
  
Teatro de la crueldad: Se incorporan elementos surrealista y la danza oriental para crear de forma violenta y ritualista el teatro, quien desarrolla y fundamenta este movimiento es Antonin Artaud, un escritor, actor y director francés, quien se opone a las formas realistas y sostiene que el teatro y sus obras deben impactar al público sin importar si es necesaria la violencia verbal o física.

Teatro del absurdo: Los temas están relacionados son lo absurdo de existir, la enajenación e impotencia humana, el miedo a la muerte y la incapacidad del leguaje como un medio efectivo de la comunicación, el padre de este teatro es Eugène Ionesco, que rechaza el teatro de rasgos realistas y psicológicos, se puede manifestar como absurdo de situación y absurdo de leguaje, en el primero no se ajusta a las reacciones esperada y en el segundo las respuestas no corresponden a las preguntas.
El término puede considerarse como alternativa al de anti-teatro. Fue así, absurdo, como Martin Esslin, crítico y teórico teatral, clasificó en 1962 a los dramaturgos que escribieron en reacción contra los conceptos tradicionales del teatro occidental. Estos autores son Samuel Beckett, Eugene Ionesco, Jean Genet y Fernando Arrabal, entre otros.  

Los dramaturgos del absurdo vinieron a ser investigadores para los cuales el orden, la libertad, la justicia, la psicología y el lenguaje fueron una serie de sucesivas aproximaciones a una realidad ambigua y decepcionante que ellos desmantelaron en el teatro con humor corrosivo que combatió el viejo universo cartesiano y a su anquilosada manifestación escénica. El teatro del absurdo surgió en Francia a mediados del siglo XX. Si bien la obra de Ubu rey de Alfred Jarry fue muy influyente, hubo otros dos acontecimientos que impulsaron esta modalidad: el dadaísmo y el surrealismo. Así, los dramaturgos del teatro del absurdo dieron rienda suelta a su inconformidad por la situación del mundo.

Realismo poético: Es el tipo de teatro que es realista en el planteamiento de conflictos pero utiliza un lenguaje poético, su principal característica es el simbolismo en el nombre de personajes o uso de colores, y además añade elementos irreales, dos ejemplos claros de este movimiento son Tennessee Williams y Federico García Lorca.


6. LOS GÉNEROS DRAMÁTICOS MUSICALES.    

ÓPERA: Representación teatral a lo largo de cuyo desarrollo, cantan los distintos personajes; en ella la acción dramática se conjuga con la intervención de la orquesta, danza, palabra, decorado y otros elementos. Conforme a su estilo y contenido, se puede hablar de ópera seria, bufa, idílica romántica, legendaria, etc. El origen de la ópera se sitúa en la Italia de finales del siglo XVI, cuando el músico Emilio Cavalieri y el libretista Laura Guidiccioni, estrenan El Sátiro, La desesperación de Fileno y El juego de la ciega, consideradas como las primeras piezas de este género.

ZARZUELA: Obra dramática y musical, en la que alternativamente se declama y se canta. Como género específicamente español, tiene sus orígenes remotos en la musicalización de distintos misterios y dramas. El creador fue Calderón de la Barca, con su pieza El jardín de Farelina, estrenada en 1648 y otros dicen que fue Lope de Vega con La selva sin amor de 1629; el hecho de que muchas piezas de este género fueran representadas en la casa de recreo denominada La Zarzuela que la familia real poseía en el Pardo, acabó por conferirle su nombre.

EL GÉNERO NARRATIVO


El género narrativo comprende aquellos textos que, mediante un narrador, cuentan historias ocurridas a unos personajes en un lugar y un tiempo determinados. Tanto el narrador como los hechos narrados pertenecen al mundo de la ficción.

Generalmente la modalidad del discurso que predomina en la narración es la prosa, aunque puede usarse también el verso, como ocurre en los romances o en los poemas épicos, por ejemplo.

1. ELEMENTOS DE LA NARRACIÓN.

1.1. EL NARRADOR (EL PUNTO DE VISTA)

Un narrador puede contar la historia desde distintos puntos de vista. No es lo mismo ser el protagonista del relato que ser un mero testigo del mismo, o ni tan siquiera formar parte de lo narrado. Por ello, según el punto de vista adoptado el narrador podrá ser:

Narrador en 1ª persona: si el narrador es además la persona a la que suceden los hechos narrados, hablamos de narrador protagonista. Sin embargo, si cuenta la historia en primera persona porque interviene en ella pero no es el protagonista, lo llamamos narrador personaje secundario o también narrador testigo.

Narrador en 3ª persona: si el conocimiento de los hechos es total, llegando incluso a saber lo que piensan los personajes, estamos ante un narrador omnisciente. Si por el contrario el narrador sólo cuenta lo que puede observar, como si fuera una cámara de cine, nos encontramos ante un narrador observador.

Narrador en 2ª persona: el narrador se dirige en segunda persona a un "yo" desdoblado. Es poco frecuente, aunque se ha utilizado en la novela moderna. Cinco horas con Mario de Miguel Delibes.

1.2. LA ESTRUCTURA NARRATIVA Y LAS TÉCNICAS NARRATIVAS: LA ACCIÓN, EL TIEMPO Y EL ESPACIO.

La estructura de un texto narrativo viene determinada por la red de relaciones que se establecen entre los distintos elementos constitutivos de la narración. Dependiendo de las técnicas que utiliza el autor para desarrollarlos, cada elemento forma en el texto una estructura determinada: podemos hablar de una estructura de la acción, del tiempo y del espacio.

A)   LA ACCIÓN

La acción es la recreación narrativa en una secuencia lineal de los hechos contados reales o ficticios. Con respecto a la acción debemos distinguir la TRAMA  del ARGUMENTO.

La trama o estructura es la forma específica en la que el autor ha distribuido los sucesos de la historia. Esta ordenación, que puede ser muy variada, está siempre determinada por la intención del autor. El argumento es el resumen de los acontecimientos siguiendo un orden cronológico lineal.

La estructura de la acción puede ser muy variada y depende tanto de la intención del autor como del género concreto en el que se inscriba el relato. El esquema clásico organiza los episodios (cada una de las secuencias narrativas que compone la trama, cada acontecimiento constituye un episodio) en: 

- PLANTEAMIENTO O SITUACIÓN INICIAL: se localiza la acción en un determinado tiempo y lugar y se presenta a los personajes.

- NUDO: se altera la situación inicial y se genera un conflicto que hay que resolver.

- DESENLACE: resolución del conflicto con final cerrado.

Este esquema básico se altera muy frecuentemente sobre todo en la narrativa contemporánea. El autor introduce alteraciones de distinto tipo como pueden ser:

        - A veces se prescinde la presentación y comienza la narración directamente por el conflicto, IN MEDIA RES “en mitad del asunto”.

        - El autor prescinde del desenlace con lo que consigue un relato de FINAL ABIERTO obligando al receptor a imaginar desenlaces posibles.

        - El autor interrumpe el hilo de la acción para introducir DISGRESIONES (reflexiones del narrador, comentarios de la acción, juicios…).

Todos estos recursos técnicos permiten a la autor manejar la acción y la estructura del texto para conseguir una determinada TENSIÓN NARRATIVA: ordena los acontecimientos de forma que suscite en el lector emociones como la intriga, el miedo, el afecto por unos personajes y el rechazo de otros, el suspense…

B)   EL TIEMPO NARRATIVO

La estructura de la acción está íntimamente relacionada con la estructura temporal.
Dentro de la narración conviene distinguir varios conceptos de tiempo:

- EL TIEMPO EXTERNO: se refiere a la época histórica en la que suceden los hechos relatados. El Lazarillo transcurre en la primera mitad del siglo XVI mientras que una novela de ciencia ficción puede transcurrir en el siglo XXII.

- EL TIEMPO INTERNO: es el orden cronológico de los acontecimientos así como su duración. En el tiempo interno se distingue el TIEMPO DE LA HISTORIA (el tiempo que abarca toda la realidad narrada, en El Lazarillo desde su infancia hasta su matrimonio) y el TIEMPO DE LA NARRACIÓN (el que tarda el narrador en contarlo). La relación entre el tiempo de la historia y el de la narración determina el RITMO del relato, es decir, la mayor rapidez o lentitud con que se narra la acción.

Cuando el narrador no cambia el orden cronológico de los acontecimientos de forma que estos se relatan en el mismo orden en que sucedieron, nos encontramos ante una NARRACIÓN LINEAL. Sin embargo, cuando el narrador hace saltos en el tiempo estamos ante una NARRACIÓN NO LINEAL. Estos saltos temporales pueden ser:

        * EVOCACIONES RETROSPECTIVAS (también llamadas ANALEPSIS O FLASH BACK): son saltos temporales al pasado, se narra hechos que sucedieron anteriormente según el orden cronológico de la historia.

        * ANTICIPACIONES PROSPECTIVAS (también llamadas PROLEPSIS) son saltos temporales hacia el futuro: el narrador hace referencia a acontecimientos que en el momento de acción aun han de suceder.

        En el inicio de la novela de Gabriel García Márquez  Cien años de soledad podemos observar el empleo de dos grandes saltos temporales enana misma oración:

“Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordad aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo”.

        * NARRACIÓN DE ACCIONES SIMULTÁNEAS. La trama del relato puede exigir que se tenga que narrar dos acontecimientos distintos que se están dando al mismo tiempo. La linealidad del discurso lingüístico hace que la forma habitual de llevarlo a cabo sea mediante dos episodios contiguos pero bien diferenciados. La narrativa moderna, para conseguir un mayor efecto de simultaneidad, utiliza técnicas similares a las del montaje cinematográfico que permite alternar secuencias distintas de una y otra acción.

        * LA ELIPSIS es un recurso que silencia algunos hechos de la historia con diferente finalidad: omitir lo que no resulte de interés o hacer más partícipe al lector en la construcción de esos silencios.

C)   EL ESPACIO NARRATIVO.

Toda serie de acontecimientos se lleva a cabo necesariamente en un lugar o lugares determinados. El espacio narrativo es lugar donde acontece la historia. El lugar de la acción puede aparecer solamente mencionado, describirse con mayor o menor detalle, estar concebido de forma objetiva o subjetiva por el personaje en función de la creación del AMBIENTE que entendemos como el conjunto de circunstancias de todo tipo (espaciales, sociales, psicológicas o derivadas de la acción misma) que envuelven a los personajes y los condicionan. Así podemos hablar de narraciones de ambiente urbano o natural, realista o fantástico, popular, burgués, exótico, misterioso, terrorífico, etc.

Si este espacio existe realmente (Barcelona, por ejemplo) hablaremos de espacio real. Si por el contrario el lugar donde ocurren los hechos es inventado (la Comarca, tierra de los hobbits) lo llamaremos espacio ficticio.

Así habrá que distinguir también  entre espacios exteriores o abiertos e interiores o cerrados.

En algunas ocasiones el espacio no es un simple decorado sino que llega a determinar el comportamiento de los personajes y a reflejar el estado anímico de éstos, como ocurre por ejemplo en el Romanticismo.


1.3 LOS PERSONAJES

Los personajes son los elementos que llevan a cabo las acciones contadas por el narrador. Tienen un carácter humano, lo que no implica que sean humanos. Las clasificaciones y caracterizaciones más conocidas y difundidas por la tradición del análisis literario son, según distintos criterios, las siguientes:

a) Por su importancia dentro de la historia

- PRINCIPALES, que desarrollan la acción principal.
- SECUNDARIOS, menos relevantes, pero que pueden adquirir relevancia en algún episodio.
- En las narraciones de mayor extensión también están los PERSONAJES FUGACES, aparecen en algún episodio con un función no fundamental pero desaparecen en los restantes.

b) Por su caracterización:

- PLANOS: Presentados con pocos datos que constituyen arquetipos: el                       héroe, la dama, el traidor… Su conducta se adapta siempre a lo que se espera de ellos. No presentan conflictos psicológicos ni evolucionan a lo largo del texto.

- REDONDOS: Retratados con múltiples rasgos que varían a lo largo de la obra. Representan las fluctuaciones o los conflictos psicológicos de los seres humanos; no se pueden describir en pocas palabras ya que su mundo interno es muy complejo y, a menudo, contradictorio. Se van haciendo según avanza la historia, su caracterización es EVOLUTIVA. En esta construcción es relevante la técnica del MONÓLOGO INTERIOR, un discurso de un personaje que no va destinado a otro, sino a sí mismo y en el que muestra toda su subjetividad. Un tipo de monólogo interior es el llamado FLUJO DE CONCIENCIA; los personajes se muestran en estado puro, desordenados, sin orden lógico.


c)          Por las relaciones de oposición entre ellos:

- PROTAGONISTA: desempeña la función principal de un relato y determina la organización del mismo.
 
  - ANTAGONISTA: personaje que de alguna manera se opone al protagonista o está en conflicto con él a lo largo de la narración.

       
2. PRINCIPALES SUBGÉNEROS NARRATIVOS

  • Poema épico: narración en verso, por lo general muy extensa, que cuenta la historia de un héroe unido al destino de su pueblo. Los poemas épicos están escritos en versos de arte mayor y en ellos  predominan fórmulas y epítetos épicos. Ejemplos: El Cantar de Mío Cid, El Cantar de Roldán y El Cantar de los Nibelungos.

  • Romance: narración breve en versos octosilábicos con rima asonante en los versos pares, quedando sueltos los impares. Ejemplos: Romance del prisionero, Romance del conde Olinos, etc.

  • Fábula: narración breve, ya sea en prosa o en verso, que persigue un fin didáctico y moral. Suele estar protagonizada por animales y de los hechos narrados se extrae una enseñanza o moraleja. Ejemplos: fábulas de Esopo, fábulas de La Fontaine, Fábulas de Tomás de Iriarte, etc.

  • Cuento: narración breve de hechos imaginarios o reales, protagonizada por un grupo reducido de personajes y con un argumento sencillo. Suelen desarrollarse en un espacio y un tiempo únicos. El final puede ser abierto o cerrado. No obstante, la frontera entre un cuento largo y una novela corta no es fácil de trazar. Ejemplos: Cuentos de Leopoldo Alas "Clarín", cuentos de Cortázar, cuentos de Augusto Monterroso, etc.

  • Leyenda: relato de tradición oral o escrita de un hecho legendario. ES frecuente que se mezclen realidad y ficción.

  • Biografía: Es un relato entre expositivo y narrativo que da cuenta de la vida completa de un personaje real. Un tipo especial de biografía es la autobiografía, escrita en primera persona por el propio personaje protagonista.

  • NOVELA: es el subgénero narrativo más extendido.  Está escrita en prosa, de extensión variada, y presenta un mundo problemático y diverso. En su origen las novelas contaban con protagonistas heroicos y arquetípicos (las novelas de caballerías), pero a partir del siglo XVI español la novela comienza a contar con personajes antiheroicos que van evolucionando en el transcurso de la narración: El Lazarillo de Tormes o El Quijote son obras pioneras en esta forma de novelar que se ha impuesto desde entonces hasta nuestros días.

2.1 SUBGÉNEROS NOVELÍSTICOS

Las novelas se clasifican según un criterio temático, que son muy variados. Las más frecuentes son:

* Novela policíaca: también conocida como policial o detectivesca. Tiene como trama central la necesidad de que los protagonistas resuelvan un misterio o un crimen  mediante el uso del análisis y el razonamiento deductivo de las pistas que se van dando a lo largo de la narración. Generalmente quien resuelve el misterio es un detective pero ello no es necesario. El primer antecedente de la novela policiaca se encuentra en el cuento “Los crímenes de la calle Morgue” de Edgar Allan Poe, quien usó por primera vez la figura de un detective. Dentro de este género son reconocidos autores como Arthur Conan Doyle (creador de Sherlock Holmes)  y Agatha Christie.

* Novela negra: la novela negra es un género que se desprende de las novelas policiacas y busca más que develar un misterio, poner en evidencia conflictos morales, sociales y éticos del alma humana. El primer antecedente de la novela negra se encuentra en “El halcón maltés” de Dashiell Hammett; otro buen ejemplo de este género es “American psycho” de Bret Easton Elis.

* Novela histórica: la novela histórica buscar reconstruir hechos históricos pero adhiriendo ciertos toques ficcionales y elementos estilísticos del autor, los cuales buscan generar impacto estético y/o verosimilitud. Aunque algunos hechos o personajes pueden ser inventados, siempre está de fondo la intención de narrar un acontecimiento real. Aún es un género muy cultivado. La primera novela histórica que se pueden encontrar son las de Walter Scott, algunos ejemplos contemporáneos pueden ser “Lara” de Nahúm Monnt, “Los reyes malditos” de Maurice Druon y “La gesta del marrano” de Marcos Aguinis.

* Novela de aventuras: Constituye un grupo numerosos de obras en las que predomina la acción. Suelen contar hechos extraordinarios normalmente en lugares sorprendentes. Los viajes suelen vertebrar buena parte del relato. Desde la Odisea de Homero, pasando por El Quijote de Cervantes, Robinson Crusoe de Daniel Defoe, Los viajes de Gulliver de Jonathan Swift,  La Isla del Tesoro de Robert Louis Stevenson, las novelas de Julio Verne o de Alejandro Dumas y un largísimo etcétera.

* Novelas de terror. Narran historias rodeadas de miedo e incertidumbre. Se caracterizan por la presencia de elementos siniestros como lugares inquietantes, elementos sobrenaturales, ambientación efectista. Clásicos de este género son Frankenstein de Mary Shelley o Drácula de Bram Stoker.

* Novela de ciencia-ficción. Se trata de un relato de personajes, lugares y sucesos imaginarios cuya trama se apoya en descubrimientos científicos o técnicos. Suelen desarrollarse en un tiempo futuro. Alicia en el País de las Maravillas de Lewis Carroll, 1984 de George Orwell, El señor de los anillos de R.R. Tolkien,  son clásicos de este género.

* Novela filosófica: la novela filosófica se dedica a desarrollar temas existenciales y connaturales a la naturaleza humana. Todo el peso de la narración se halla en la parte reflexiva y la especulación más que en las acciones o los personajes; de hecho, en la novela filosófica, las acciones de los personajes son ocasión para generar pensamientos profundos y hacer evidentes paradojas de la vida humana.  De este género encontramos como ejemplos representativos “La náusea” de Jean Paul Sartre, “La broma infinita” de David Foster Wallace, “Así hablo Zaratustra” de F. Nietzsche y  “La ísla” de Huxley, entre muchos otros.

* Novela rosa: explora el amor y las vicisitudes que pueden atravesar un par de amantes que por lo general son los protagonistas. Presenta un elevado tono sentimental, habitualmente en ambientes refinados y fuertemente idealizados, su final suele ser feliz.


martes, 30 de enero de 2018

LOS GÉNEROS LITERARIOS. LA LÍRICA


1. LOS GÉNEROS LITERARIOS

La preocupación por los estudios literarios es tan antigua como la literatura misma. Fueron los pensadores griegos y romanos los primeros que consideraron el concepto de creación literaria y, por ende el de género literario. Desde Grecia (Platón y Aristóteles( pasando por Roma (Horacio) hasta el Renacimiento, el concepto de género literario se va fraguando. Con el tiempo apareen nuevas formas literarias o se introducen novedades en los modelos genéricos y con el Romanticismo y la exaltación de la creatividad frente las normas, se rompe la clasificación tradicional y desde entonces ya no se considera necesario seguir estrictamente los géneros preestablecidos dando lugar al hibridismo que hace imposible una sistematización rígida.

Aun así, también hay que tener en cuenta que, la ruptura con las normas se dio en muchos autores de todos los tiempos y esa postura literaria supuso una avanzadilla de originalidad. Recuerden a Fernando de Rojas con la Celestina, novela dialogada; o a Lope de Vega que funde la comedia y la comedia. Mucho más reciente,  Juan Ramón Jiménez tratará la lírica en prosa…

Con todo,  podemos definir los géneros literarios como aquellos modelos estructurales que permiten crear, clasificar y agrupar los textos literarios.

2. EL GÉNERO LÍRICO

El género lírico está formado por obras en las que el autor expresa de forma subjetiva sus ideas y sentimientos más íntimos y personales: la melancolía, el amor, la muerte, la soledad, la alegría, la pasión… En su forma habitual, los textos líricos se conocen con le nombre de poemas, de manera que lírica y poesía se consideran sinónimos.

La lírica, junto con la épica, es el origen de la literatura en todas las culturas. Desde Platón se define como el género que transmite el mundo interior del poeta, la literatura no mimética, aquella que no imita a la realidad, frente a la épica o el drama.

Las reflexiones sobre la creación poética también ha sido objeto de numerosas interpretaciones y consideraciones. En este sentido hay se han distinguido a lo largo de la historia dos modelos de poetas: el poeta como artífice y el poeta como sujeto creativo demiúrgico.

- El poeta artífice produce su obra a partir de sus capacidades y destrezas para la convertir sus creaciones en ejercicios en los que se domina una técnica de creación poética. El momento culmen de esta concepción fue el Neoclasicismo.

- El poeta demiúrgico ya lo considera Aristóteles. El poeta es un trasgresor, un privilegiado capaz de expresar una realidad alejada del concepto de mimesis. Esta idea floreció en otras épocas culturales, en el Barroco pero sobre toso en el Romanticismo cuando surge el concepto de inspiración, capacidad innata para la creatividad y la originalidad. Desde entonces el poeta goza de esa dimensión trascendental para la creación sin menoscabo del dominio de la lengua y sus recursos expresivos.

2.1. CARACTERÍSTICAS GENERALES DEL GÉNERO LÍRICO

a)    Empleo intensivo de la función poética: se emplean un elevado número de figuras estilísticas. El poeta a veces nombra lo innombrable, lo insondable, lo inefable, por eso  su uso del lenguaje dista del común y explora mecanismos que le posibiliten  expresar la experiencia personal.

b)   Presencia de la función expresiva: En la lírica se manifiestan los sentimientos, visiones y emociones del poeta. Se convierte así en el vehículo de transmisión de la intimidad, de las experiencias más personales y subjetivas, a través de la evocación, la alusión, la connotación.

c)    Concentración y brevedad: El poema se centra en un sentimiento, en una emoción o en un asunto concreto, por eso se evita la dispersión y predomina la condensación.

d)   Escasa presencia de elementos narrativos: Consecuencia de lo anterior es que las alusiones al tiempo y al espacio son meros soportes del poema o poseen valores simbólicos.

e)    Uso mayoritario del verso: Sin ser exclusivo de la lírica ni ser la única posibilidad, normalmente el género lírico utiliza el verso como cauce de expresión. El empleo de la versificación se justifica por la sonoridad que otorga al texto, por el esfuerzo de condensación que exige al poeta y por su capacidad para estilizar el lenguaje.

f)     Ritmo y musicalidad: Se consigue mediante la repetición de sonidos, la distribución de pausas y acentos, las secuencias sintácticas o sonoras, etc. En un principio la lírica surgió para ser cantada acompañada por instrumentos musicales.

g)    Variedad de temas, formas y tonos: en la lírica caben los temas más diversos (amor, dolor, soledad, compromiso social…), formas muy dispares (verso estrófico o libre) y gran variedad de tonos (irónico, satírico, reflexivo, comprometido, filosófico…)

2.2. PRINCIPALES SUBGÉNEROS LÍRICOS

- LA ELEGÍA. El autor expresa su dolor por la muerte de un ser querido o una circunstancia desagradable. Suelen contener elegios del difunto e increpaciones a la muerte. Elegía a Ramón Sijé de Miguel Hernández; Llanto po la muerte de Ignacio Sánchez Mejías de Federico García Lorca.

- LA ÉGLOGA. El poeta expresa sus sentimientos en boca de pastores en un paisaje natural idealizado. Se puso de moda en el Renacimiento. Las más conocidas son las églogas de Gracilazo. El género se ha revitalizado en espacios urbanos: es el caso de Égloga de los dos rascacielos de Luis García Montero.

- LA ODA. Poema de extensión variable y tono elevado que ensalza sentimientos, personas hechos. Destacaron el el siglo XX las Odas elementales de Pablo Neruda.

- EL HIMNO. Poema que honra a una persona destacada, celebra un suceso memorable o expresa júbilo o entusiasmo. Igualmente se usa para expresar sentimientos e ideales de una colectividad.

- LA SÁTIRA. Poema burlesco en el que se censuran o ridiculizan vicios, defectos o comportamientos individuales o sociales.

- LAS CANCIONES. Desde muy antiguo el género ha estado asociado a la música. Las canciones abarcan muchos temas y tonos distintos: canciones populares, trovadorescas, amorosas.

- EL SONETO. Es quizás el poema estrófico más utilizado de la historia de la literatura occidental desde que surge en el siglo XIII en Italia. Dos cuartetos y dos tercetos que condensan el asunto desde un inicio hasta el cierre. Rubén Darío lo llamó “Templo de catorce columnas”.